El nuevo presidente del Comité Tècnic d’Àrbitres de la Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana ha concedido su primera entrevista oficial desde que asumió el cargo para desgranar las líneas principales del proyecto que pretende impulsar durante los próximos años.
La formación, el acompañamiento a los colegiados, la mejora continua del rendimiento arbitral y la promoción del respeto en el fútbol serán algunos de los pilares de su mandato.

Lizondo afronta esta nueva etapa con ilusión, pero también con la responsabilidad que supone dirigir al colectivo arbitral de toda la Comunitat Valenciana. El presidente del CTA destacó la importancia de seguir trabajando en el desarrollo de las nuevas generaciones de árbitros y árbitras, especialmente de los más jóvenes, un aspecto que considera fundamental para garantizar el futuro del arbitraje valenciano.
«Vamos a dar a los árbitros las herramientas necesarias para desenvolverse mejor en los terrenos de juego», señaló Lizondo al explicar una de las principales líneas de trabajo del comité.
Entre esas herramientas, el presidente destacó la formación continua en diferentes ámbitos como el conocimiento del fútbol, la preparación física, la prevención de lesiones, el reglamento y el análisis de situaciones de juego que pueden encontrarse durante los encuentros de cada fin de semana.


Proyecto basado en la cercanía y escucha
Otro de los aspectos sobre los que incidió durante la entrevista fue la importancia de situar al árbitro en el centro de la actividad del Comité. Lizondo considera fundamental conocer las necesidades de cada colegiado para ofrecer un apoyo más cercano y efectivo.
«Lo importante son los árbitros dentro del Comité; vamos a escucharlos y adaptarnos a cada uno», afirmó. En este sentido, explicó que cada árbitro vive su experiencia de una manera diferente y que el objetivo será personalizar al máximo el acompañamiento para ayudarles a crecer tanto deportiva como personalmente.
Mantener el crecimiento del arbitraje valenciano
El nuevo presidente también quiso poner en valor el momento que atraviesa el arbitraje de la Comunitat Valenciana. Lizondo destacó el trabajo realizado durante los últimos años y el nivel que están mostrando los representantes valencianos en competiciones nacionales.
«Queremos que toda la gente que entra con ilusión en el arbitraje disfrute y alcance sus metas», aseguró. Una filosofía que busca no solo mejorar el rendimiento de los colegiados, sino también reforzar su motivación y compromiso con una actividad que exige sacrificio, esfuerzo y dedicación.

Además, subrayó el orgullo que supone ver a árbitros valencianos participando en encuentros decisivos de ascenso y en competiciones de máxima exigencia, reflejo del buen trabajo que se viene desarrollando dentro del colectivo.
El respeto, una prioridad para el futuro
Más allá de los aspectos técnicos y formativos, Lizondo mostró su preocupación por algunas situaciones que continúan produciéndose en los campos de fútbol, especialmente en categorías de formación.
El presidente recordó la existencia de herramientas impulsadas por la FFCV para combatir conductas inapropiadas, como los protocolos contra la violencia verbal o el racismo, aunque insistió en que la clave pasa por fomentar una cultura de respeto entre todos los actores del fútbol.


«Tenemos que conseguir que los fines de semana sean una unión por el fútbol y no una desunión por la falta de respeto», manifestó.
Mensaje para todo el fútbol valenciano
La entrevista concluyó con una reflexión sobre los valores que deben acompañar a la competición, especialmente en edades tempranas. Para Lizondo, el resultado nunca debe estar por encima de la educación, la convivencia y el respeto.
«Ganar es importante, pero aprender, crecer y respetar es lo más», destacó.
Con este mensaje, Vicente Lizondo quiso hacer un llamamiento a clubes, entrenadores, futbolistas, familias y aficionados para seguir construyendo entre todos un fútbol valenciano donde la formación y el respeto ocupen un papel protagonista junto a la competición.
Un perfil idóneo para el cargo
Lizondo, exárbitro de Primera División de 53 años de edad, tiene el Grado en Fisioterapia, Máster en el ámbito deportivo y posteriormente obtuvo la titulación de Doctor.
En cuanto al ámbito futbolístico, tras de unos inicios jugando al fútbol Lizondo comenzó en el arbitraje con 13 años. Después, pasó por todas las categorías arbitrales y llegó a Primera División con 30 años.
Debutó el tres de septiembre de 2003, en un Deportivo de la Coruña vs Athletic Club de Bilbao (2-0).
En los últimos años, Vicente Lizondo ha sido director técnico del Comité Técnic d’Àrbitres y, en el año 2018. responsable de arbitraje en Segunda División B (posteriormente Primera Federación), así como miembro de la Comisión Técnica de la Real Federación Española de Fútbol de la categoría del fútbol profesional, Segunda División.
Además, entre los años 2021 a 2025, Lizondo ha sido vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros de la RFEF.
Es una persona con un profundo conocimiento del arbitraje, tanto profesional como de categorías inferiores, y con una visión amplia de la labor que debe desarrollar una federación como la FFCV.







