La Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana (FFCV) y la Generalitat Valenciana presentaron este lunes 2 de noviembre en el Àgora Vallejo de la sede de la FFCV la campaña contra la violencia en el fútbol base «Ja n’hi ha prou!», con un mensaje claro: «La violència en el futbol base està fora de joc».
La campaña nace de la preocupación compartida por la FFCV y la Generalitat ante los episodios de violencia que se siguen produciendo cada fin de semana en los campos de fútbol base: insultos, amenazas, faltas de respeto y agresiones, muchas veces desde la grada, que ponen en riesgo un espacio que debería ser de formación y disfrute para miles de niños, niñas y jóvenes.
El objetivo es evitar que estas conductas se normalicen y recordar a familias, entrenadores, directivos, jugadores y aficionados que no tienen cabida en el fútbol base. Para ello, la campaña recurre a quienes más influyen en los más pequeños: los capitanes de los grandes clubes de la Comunitat, que se convierten en la voz del mensaje porque los niños imitan lo que ven en el fútbol profesional.
La campaña cuenta con la implicación de siete clubes referentes de la Comunitat Valenciana, cuyos capitanes protagonizan la imagen y el vídeo de la campaña: José Luis Gayà (Valencia CF), Pau Navarro (Villarreal CF), Roger Brugué (Levante UD), Pedro Bigas (Elche CF), Alberto Jiménez (CD Castellón), Carlos Abad (Hércules CF) y Jesús Clemente (CD Eldense).
El acto, conducido por Vicent Sempere, reunió al vicepresidente de la Generalitat, Pepe Díez Climent; al director general de Deporte, Luis Cervera; al presidente de la FFCV, Salva Gomar, y a árbitros, clubes y jugadores y jugadoras de fútbol base, que dieron su punto de vista sobre un problema que se vive cada fin de semana en los campos.

Pepe Díez: «En nuestro fútbol base, la violencia está fuera de juego»
El vicepresidente de la Generalitat, Pepe Díez Climent, cerró el acto agradeciendo la implicación de la Federació y de los clubes y sus capitanes, porque «para miles de niños y jóvenes los futbolistas son referentes dentro y fuera del terreno de juego».
Díez recordó que el fútbol base enseña a convivir, a hacer equipo y a gestionar la victoria y la derrota, y que «no podemos medir el éxito únicamente por los goles, los puntos o los títulos conseguidos». «Un niño empieza a jugar al fútbol porque le gusta, porque quiere divertirse y porque seguramente también sueña. Nuestra responsabilidad consiste en procurar que pueda conservar esa ilusión mientras aprende y crece a través del deporte», señaló.
Sobre el lema de la campaña, fue contundente: «Los insultos, las amenazas, las agresiones y cualquier forma de violencia no hacen más intenso un partido, no ayudan a competir mejor y desde luego no enseñan nada que queramos transmitir a nuestros niños y jóvenes».
Salva Gomar: «No podemos tolerar un episodio más de violencia»
El presidente de la FFCV, Salva Gomar, recordó que cada semana se juegan alrededor de 3.500 partidos de fútbol y fútbol sala en la Comunitat Valenciana, y que deberían ser motivo de alegría. «Me quedo con la cifra de 81.000 partidos en la temporada 2025/2026 y, solo en episodios contra árbitros, hubo 2.108. Es inaceptable», afirmó.
«No podemos tolerar un episodio más de violencia. Sabemos que los habrá, pero no podemos tolerarlo. Por eso las sanciones disciplinarias serán más duras todavía, si hace falta», advirtió Gomar, que también puso en valor la formación de los cerca de 900 delegados y delegadas de protección del menor de los clubes, que la Federació quiere reforzar junto a la Generalitat.
El presidente de la Federació pidió un cambio cultural: «El fútbol base no ha de ser un negocio profesional. Por favor, que se juegue como una escuela de vida, que es lo único que al final nos llevaremos».
Luis Cervera: «Los menores no aprenden solo lo que les decimos, sino lo que ven»
El director general de Deporte, Luis Cervera, explicó que la campaña nace del trabajo conjunto de la FFCV y la Generalitat, con análisis de datos, reuniones técnicas y jurídicas y jornadas como el I Congreso de la Comunitat Valenciana contra la violencia en el deporte celebrado en Elx.
«La violencia en el fútbol base es un fenómeno complejo y multicausal, y corre el riesgo de normalizarse», advirtió Cervera, que recordó que la mayoría de entrenadores, árbitros, directivos, jugadores y familias actúan de forma correcta. «Precisamente por respeto a todas esas personas no podemos normalizar las conductas inadecuadas, por minoritarias que sean», añadió.
«El objetivo es que cualquier niño o niña recuerde su paso por el fútbol por lo que disfrutó y por los amigos que hizo, y no por los gritos y las situaciones de tensión que vivió», concluyó.
Los árbitros: «Somos referentes»

Los árbitros Andrés Fuentes, de Segunda División; Daniela Dobón, árbitra asistente de Tercera Federación, y Mario Pérez, de 16 años, contaron cómo viven la violencia desde el terreno de juego.
«Los niños imitan a los jugadores del fútbol profesional. Igual que imitan sus regates y sus celebraciones, acaban imitando sus actitudes y sus conductas. Somos referentes y tenemos una gran responsabilidad», explicó Fuentes, que hace ocho años fue la imagen de la campaña de la tarjeta verde de la FFCV.
Daniela Dobón destacó que «el arbitraje te da una madurez que te permite distinguir entre una opinión crítica y la de gente frustrada que ve un blanco fácil en el medio del campo», y animó a sus compañeros y compañeras a seguir preparándose. Mario Pérez, que arbitra desde muy joven, lo tiene claro: «Lo que más me duele son las faltas de respeto de los padres en el fútbol base, porque los niños que juegan esos partidos tienen a sus padres como referentes».
Los clubes: prevención, valores y consecuencias
Paco de las Marinas, del CD Serranos, explicó que el club cuenta con un reglamento de régimen interno que conocen todas las familias. Cuando alguien cruza la línea, se abre un expediente disciplinario con las garantías correspondientes, que puede acabar en sanciones como no poder acceder a la instalación o acompañar al jugador en sus desplazamientos durante un tiempo.
Gabi Salinas y Luis Navarro, del CD Malilla, apostaron por la prevención: un programa con las familias, una gala de valores que premia los buenos comportamientos y un proyecto en el que cada mes se trabaja un valor con todos los equipos, como el respeto, la humildad, el esfuerzo, la solidaridad o el compromiso. «Si no hay entrenadores con esos valores, difícilmente los van a poder trasladar a los chicos», subrayó Navarro.
Los jugadores y jugadoras: «Que nos animen y respeten a todos»

Los jugadores y jugadoras Santi y Ainhoa, del CD Malilla, y Pau y Adrián, del CD Serranos, también pusieron voz a la campaña. «La violencia no tiene lugar en el fútbol, y tener a siete ejemplos del fútbol profesional le da mucha más potencia a la campaña», dijo Santi, capitán del Cadete B del Malilla.
Ainhoa pidió a las familias de la grada «que nos animen muchísimo, que nos apoyen, que disfruten del partido y que respeten tanto al árbitro como a los jugadores, porque nos lo merecemos todos». Pau, del Serranos, explicó que lo que se escucha desde la grada «hace que nos pongamos nerviosos y que podamos cometer algún error», y pidió a los padres «que se preocupen por aplaudir, por animarnos» y que «piensen en nosotros».
Las imágenes de la presentación









La campaña «Ja n’hi ha prou!» da continuidad al trabajo que la FFCV y la Generalitat Valenciana están desarrollando de forma conjunta para erradicar la violencia del fútbol base de la Comunitat Valenciana.





